
Sol
Paneles en nuestro parque fotovoltaico de autoconsumo, el mayor de la demarcación de Girona. Lo completamos con contratos con productores renovables locales.
Dalia es papel sin blanqueantes, sin plástico y hecho en Catalunya con energía renovable de proximidad: sol, biomasa y biometano. Del color que tiene la fibra. Y con la huella de carbono auditada.
¿Por qué el papel debería ser blanco?
El blanco del papel tisú es un acabado estético. Para conseguirlo, la mayoría de marcas someten la fibra a procesos químicos de blanqueo. Nosotros no.
Dalia utiliza fibras parcialmente recicladas y prescinde por completo de los blanqueantes químicos de carácter estético. Por eso tiene ese color crema tan característico: es, simplemente, el color del papel.

Fabricar papel exige mucha energía: para mover las máquinas y, sobre todo, para secar la hoja. En LC Paper toda esa energía es renovable y, en buena parte, se genera a pocos kilómetros de la fábrica.

Paneles en nuestro parque fotovoltaico de autoconsumo, el mayor de la demarcación de Girona. Lo completamos con contratos con productores renovables locales.

Una caldera de biomasa alimentada con restos de la limpieza de bosques cercanos sustituye al gas natural en el secado. Además, ayuda a prevenir incendios.

Biometano procedente de la fermentación de residuos de industrias cárnicas locales. Calor industrial sin ningún origen fósil.
Cada producto sale de fábrica con su huella de CO₂ calculada sobre todo el ciclo de vida y auditada por un organismo acreditado, según la norma internacional ISO 14067. No es una estimación: es un dato verificado externamente.
Abatir, no compensarReducción total estimada frente a la media sectorial (análisis de ciclo de vida). Fuente: LC Paper, huella auditada ISO 14067.
En 2021, LC Paper se convirtió en el primer fabricante de papel —y de papel tisú— del planeta en obtener la certificación B Corp, que mide el impacto social y ambiental de toda la empresa. Y en 1999, ya fue el primer fabricante de papel ibérico en lograr la Etiqueta Ecológica de la UE.
Todo lo que se hace con papel tisú en casa, del mismo color natural y en estuche de cartoncillo. Sin una gota de plástico.





Estuches de cartoncillo reciclado y reciclable, como una caja de cereales. Ocupan menos en la despensa, se apilan sin deformarse y, en el camión, caben un 35% más que los fardos de plástico: menos viajes, menos emisiones.

Hacemos el papel en Besalú y lo convertimos en rollos, pañuelos y servilletas en nuestra planta de Fornells de la Selva. Una cadena corta, de proximidad, con más de cien años de oficio detrás.

Si quieres tener Dalia en tus estantes, escríbenos y te contamos cómo.
dalia@lcpaper.com